Después
de todo, aquí estoy, escribiendo los pasos para viajar mañana por
la mañana al pueblo costero de **********, *******.
Hace
días, me estaba debatiendo en si iría o no, y en cuando sería
intervenido por el cirujano. Pero las cosas han cambiado desde la
última vea que escribí:
El
día anterior a este, llamaron a mi madre diciendo que me iban a
operar el 19 de julio. Pero afortunadamente, no estaría aquí. Mi
vecina enfermera, intentará cambiarme a la semana que viene, y
colarme en la lista de espera. Mientras
tanto yo, haciendo lo que llevo deseando meses. Disfrutar de mi más
preciado deseo, de mi más "tardón" anhelo.
No
sé ya lo que sabía antes sobre la gente que me rodea en mi rutina.
Sobre la mayoría, evidentemente. Sé de algunos, de mis más
allegados. Sigo conociendo todos y cada uno de sus pasos, no solo por
lo que me cuentan ellos mismos, sino porque a cada uno de ellos les
introducí un chip en un objeto al que ellos tienen estima. Por
ejemplo, una Play Station 3, o una ranita de peluche.
Diferentes
vidas, diferentes destinos, pero mismo verano.
Me
llevo el ordenador allá donde voy, no dudéis ni un momento, es que
algunos días de mi estancia, serán para narrar mis experiencias.