viernes, 11 de mayo de 2012

Treinta y nueve

Hoy también he ido al barrio de Midons. Más tarde claro, ya que antes tuve cita con el médico que no me dio buenas noticias.
Llegué aproximadamente a las 18:45. La encontré en el sitio acordado y caminamos hacia el común parque que hay cerca.
Nos subimos a unos columpios a hablar y al rato, un niño se acerca a nosotros. Niño del Real Madrid por las vestimentas que lucía (tensión, tensión). A aproximadamente metro y medio de nosotros dice: 

Niño: Cállate la boca.
Yo: (carcajadas con Midons) ¡Este niño mola mazo! (más carcajadas con Midons). 

De repente se aleja unos metros y grita:

Niño: ¡Tú sí que molas!
Midons y yo: Jajajajajajajajaja...

Al rato vuelve, y seguíamos hablando. Decidimos pintar con un gran rotulador que he comprado para "delinquir constructivamente":


Niño: No se pinta ahí. Cállate la boca. Cállate la boca. Que cuando cumpla seis años os voy a pegar una patada...
Midons y yo: (carcajadas)
Yo: Joder, con el niño (entre risas).
Midons: No hay pirulo más chulo que el niño.
Niño: (Hace ademán de avanzar a agredir a Midons)
Midons: Ay, que me pega.

Pero solo pasa de largo y se tira por el tobogán contiguo a nuestra posición.  Qué alivio.
Momentos después, usamos el rotulador de grandes dimensiones para cumplir la (parece ser) última prueba para pertenecer al C.F.

PD: Innes, lo he hecho, sí. En este fin de semana podrás verlo.

jueves, 10 de mayo de 2012

Treinta y ocho

Cómo eres, cómo eres. Intentaba hacerlo pero es que ya no te aguanto. Y lo peor es que no puedo evitarte porque nos vemos todos los días.
Lo malo de una persona egocéntrica es que no se da cuenta de lo que hay a su alrededor, y cuando lo hace, muchas veces es demasiado tarde.

Persona poderosa, aparentas considerarte. Y probablemente lo seas, pero no me importa nada. 
Haces gala de tus bienes materiales simplemente porque puedes tenerlos y porque opinas que eres clara merecedora de ellos. 
Pero haz balance, si tu ego te lo permite. Vamos, hazlo. Y dime lo que te dice.
No es de merecedor juzgar sin conocer. Tampoco juzgar si no se quiere ser juzgado, ni mucho menos juzgar a alguien que es inferior a ti por algo que no se puede remediar. ¿O sí?
Porque, ¿de verdad piensas que lo mereces más que cualquier otro? Muchos factores me hacen dudarlo. 
¿Alguna vez has pensado en tu vida, con tu mismo nombre y aspecto, sin todo esos bienes que atraen a curiosos acomplejados? Qué cosas digo, ¿eh?
Porque tal es tu sed de esas miradas de envidia que fluyen hacia la preciada joya que posees. Tal es tu hambre de frustraciones ajenas. 
Disfrutas. Amargas.
Difícil es no acercarse a ti cuando tienes ese objeto que te permite hacer algo que los demás no pueden. Porque actúa como un imán pegado a un frigorífico. 
Pero ¿y si desapareciera? Tanto regocijo se esparciría.

Esa personalidad visiblemente influyente a simple vista. Envenena. Pero no a la persona contagiada. Si no al gentío expuesto al contagio. Envidia se llama la enfermedad de los demás y egocentrismo la tuya. Aún no se ha descubierto cura. Lo siento.
Habla, si lo que hablas es de valor. Hablar por hablar es expulsar sonido hueco por la boca. Algo estúpido, innecesario para oídos ajenos. La gente se da cuenta. No soy el único que lo piensa. 

Aprende a utilizar lo de dentro para que algún día te sirva de algo lo de fuera.

Aprende, que en esta vida, no todo es lo que tú representas, aunque lo parezca. Aunque parezca lo más corriente del mundo, no.
Porque ser humilde no es caer bajo. Es ponerte a la altura de los que viven contigo el día a día. Y cuando estés con ellos, por favor, coge el cuchillo y raja tu ego y déjalo malherido. Pese a que luego sane la herida.
Pruébalo. 

Qué cojones, siempre serás así. No hay quien te cambie.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Treinta y siete

Seré conciso. Hoy he dado la clase de Religión Católica.
Para mí no ha sido fácil. Pero nada fácil. Por algo me cogí la otra optativa: Historia y Cultura de las Religiones.
¡Por algo!
Hoy el profesor que imparte la clase no ha venido porque tenía que irse a una revisión médica. Doña Sarcástica, profesora de Física y Química (que hoy teníamos examen de esta), dijo que nos bajasemos a clase de Religión.

¡No!

Cinco minutos después, estábamos abajo.
Daban los sacramentos. Bien. Yo me bajé el cuaderno y la fichas de química para estudiar el examen posterior a esa hora. Me daba la sensación de estar faltando al respeto a mis compañeros y al profesor al estar estudiando una asignatura en horario de clase de la optativa, de la cual no estaba estudiando (H.C.R.).
Pero, aparte de estar atrás, no molestaba. Así que...
Oxoácidos, hidróxidos, hidruros...
Terminó la clase y... ¡A química!

La verdad es que el examen me salió bien. No lo terminé, porque no daba tiempo, pero me dejé poquísimo. Ojalá apruebe.

lunes, 7 de mayo de 2012

Treinta y seis

He sentido impulsos atípicos en humanos de escribir esta entrada.
Creo que esta noche voy a tener pesadillas con los edificios religiosos expuestos en la entrada anterior. Es que a mí esos temitas... Como que no.
Creo que voy a soñar con que la Virgen me persigue con un cuchillo dorado por el convento de Santa Teresa y y creyendo que me libro de ella, me viene Jesucristo por detrás, me agarra violentamente y me crucifica.  Duele. Una vez allí, todos los personajes que salen en la Biblia se montan una orgía. Y me hacen mirar. (Censura 0) Eso duele más. Sugieren que me una pero en su lugar me queman en la  hoguera.
Así lo prefiero.
Me ha venido esa imagen y ese sueño a la mente y tenía que soltarlo.
Ni aunque estudie Psiquiatría 654378 veces, no entenderé el problema.
Ay, madre...  :(

Treinta y cinco

¡Oh que alegría! ¡Mañana nos vamos de excursión! A Ávila. 
La verdad es que me puedo dar con un canto en los dientes dada la economía del colegio. Claro que lo que nos hacen pagar... Es la mitad de mi número actual de entradas. 
Iremos a visitar edificios y todos excepto uno, tienen algo en común:

- La Catedral de San Salvador.
- La Basílica de San Vicente.
- La Iglesia de San Pedro.
- Las Murallas de la Ciudad.
- El Convento de Santa Teresa.

Os habéis dado cuenta, ¿verdad? ¡Cuatro de cinco son religiosos! Es mi final, mi catástrofe. Pero si ni siquiera hice la comunión, y eso que me sobornaron varias ocasiones con lo regalos. Menos mal que hay agnósticos y demás no creyentes como yo para comentar lo coñazo que será el día. Lo más divertido puede que sean las Murallas, y seguro que será el rato de libertad de la comida. Para pagar el dineral que nos vemos obligados a pagar, tampoco vale tanto. 

Está bien un poco de arte. Pero es que yo, en el Test de Orientación Profesional, las casillas de Historia de Arte, Dibujo Téc., Dibujo Artís., Diseño y Volumen recibieron de mí el cero más auténtico que podré dar nunca a nada. Lo odio.

Otro problema son los horarios. Nos pasamos nueve horas fuera. Qué paliza. 

Pero bueno, ¿para qué está la imaginación? Ya haré con ella el viaje más llevadero. Con ella y con su madre. La marihuana.