viernes, 19 de octubre de 2012

Noventa y ocho

Aprovecha.
Aprovecha tus manos. Aprovecha tus pies. Aprovecha tus piernas, tus brazos. Aprovecha tus órganos sexuales. Aprovecha cada minuto, cada hora, cada segundo. Aprovecha tu tiempo. Aprovecha el tiempo de los demás. Aprovecha lo que hasta ahora no has aprovechado.
Aprovecha las mañanas. Aprovecha las tardes. Aprovecha las noches, las noches lúcidas. Aprovecha las películas, las canciones. Aprovecha los libros, valiosos. Aprovecha los libros, los que no lo son. Aprovecha las poesías. Aprovecha tus salidas, tus entradas. Aprovecha lo que hasta ahora no has aprovechado.
Aprovecha las discusiones. Aprovecha las infidelidades. Aprovecha las reconciliaciones. Aprovecha el condón, sin que se rompa. Aprovecha cada minuto del sexo y todo lo que eso conlleva. Aprovecha los postcoitos. Aprovecha los recoitos. Aprovecha los lugares. Aprovecha cada lugar al que vayas. Aprovecha a tus amigos. Aprovecha a tus enemigos. Aprovecha lo que ganes y aprovecha cuando lo disfrutes. Aprovecha lo que pierdas y aprovecha cuando llores. Aprovecha los viajes. Aprovecha las sonrisas. Aprovecha los aprobados, y los suspensos.
Aprovecha la lluvia, la nieve. Aprovecha las inundaciones. Aprovecha las sequías. Aprovecha las miradas. Aprovecha las frases. Aprovecha todas las frases, de amor, envidia, odio, melancolía, deseo...

Aprovecha todo lo que hasta ahora no has aprovechado.  Porque algún día, el sol se nublará eternamente.