sábado, 19 de mayo de 2012

Cuarenta y siete

Ayer tuve una hora de francés de las que se recuerdan.
Ayer, repasamos las profesiones, que días antes dimos.
Empezamos jugando a un juego en el que había que describir una profesión con adjetivos en francés, y que los demás tenían que adivinar.
Mi turno, fue rápido.
Pero cuando llegó el de Midons:

Midons: Señora Pe, ¿qué significa souriant?
Señora Pe: ¿Perdón?
Midons: ...

Después hubo algunas carcajadas por mi parte y la de algunos compañeros.

Midons: Los verbos: Crèer, imahíneh...

Muchas carcajadas revolotearon por la clase.

Yo: Imahíneh, como una cubana... Jajajaja.

Según va avanzando la hora, nacen algunas gracias menores y sobreviven las de las anteriores. Ante eso, la Señora Pe, harta del barullo de nuestras risas, decide cortar por lo insano:

Señora Pe: Bueno, dejad de reíros que eso me amarga el día.
Todos: Hala, que fuerte..
Midons: Jajaja... Disfruta con nuestro sufrimiento...
Yo: Entonces, si no nos riéramos, ¿te alegraríamos el día?

Y más, más, más, y más risas...

Desde luego, esta hora, igual que la de mi acusación de cheat in exam, va a ser memorable.

jueves, 17 de mayo de 2012

Cuarenta y seis

Cansancio.
Calor un factor. Esfuerzo el segundo.
Camino. Cansancio. Llevo el cartel de"fatigado" grabado en mi frente.
Me paro. Descanso.
Prosigo. Cansancio.
Toda la tarde siguiendo la misma operación.
Cansancio. Calor. Fatiga. ¿Descanso?
Probablemente haya hecho hoy más ejercicio fuera de mi instituto que dentro.

Cansancio.
Caminé.  Me cansé.
Llevé el cartel de"fatigado" grabado en mi frente.
Me paré. Descansé. 
Proseguí. Me cansé.
Toda la tarde igual. Caminando de un lado para otro con paradas breves e intermitentes.
Con solo la ayuda de una botella de Coca-Cola de 1 litro.

Probablemente he caminado más de lo que lo he hecho en mucho tiempo.
Esto no le viene nada bien a mi valioso pie.
He caminado bajo el calor sofocante y creado, no directamente por el Sol, pero sí por la brisa horneada que parecía calentarte más que aliviarte del calor.
Sin ninguna esperanza, de que una  decisión, un coche, fuera el elegido.
Pero ahí seguía. Sin decidirse.
Seats, Fiats, Citroens... 
Qué mareo. No quiero más.

Y andando, andando por un suelo que te absorbía más por cada paso que dabas. Te atraía el suelo, sentías que pesabas más que el coche que mirabas.
Y dada mi ausencia de vello allá arriba, mi sensación de bochorno era mayor.

Ya he vuelto a casa. Y todavía no ha tomado una decisión. 
No se decide la cacho...
Desde luego, yo no vuelvo a pisar la Ciudad del Automóvil.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Cuarenta y cinco

El pasado es nuestra identidad. Es quien somos.
No faltará gente que te diga que somos el presente y que lo vivamos. Pero es mentira.
El pasado nos define, nos perfila, nos contiene en una línea inquebrantablemente larga que no termina.
Porque el pasado duele. El futuro cuestiona.
El pasado es un espejo al que no hay que mirar de frente.

¡No seas rencoroso! ¡Vives en el pasado!

No me importa. ¿Qué sería de nosotros sin el pasado? Rencores invisibles, odios imaginados.
A mí me gusta el pasado. No a todos nos ha tratado bien, pero es mejor que el presente e infinitamente mejor que el futuro.

No me veo allá en el futuro, pero sí me he visto en el pasado y daría todo lo que tengo y tendré por lo que he tenido. 

El pasado es un espejo al que no hay que mirar de frente.

Puede ser verdad. Pero no sé lo que habrá y lo que hay lo comparo con lo que hubo.
Porque hubo lo que ya no hay. Hay algo que no es lo que hubo y esto que hay puede ser lo que habrá mañana pero no como lo que ha habido.

Más que menos me verán como algo que no puedo llegar a ser. Por eso vivo mejor en el pasado.
Por la ausencia de sonrisas.
Por la pérdida de sonrisas. Tiradas a la basura. 
Por las carencias.

Las cosas son muy diferentes:
No se puede volver sino que se tiene que continuar.
Por desgracia.
Dicen que el agua pasada no mueve molinos.

Espero que no.

martes, 15 de mayo de 2012

Cuarenta y cuatro

Hola.
Ahora mismo también me encuentro con (mi) Midons. Sí, pasamos todo el día juntos, juntitos, together. Acaba de ocurrir otra de esas situaciones graciosas que han de estar guardadas en mi estuche gris.

Hará media hora que hemos quedado. Aprovechando la ausencia de los padres de Midons, hemos decidido subir a su casa (tensión, tensión) a pasar el rato. Ha venido de la cocina y no me ha hablado, me sentí un poco despreciado, ya que solo me tendió el vaso de agua y ahí que me lo dejó.

Yo: Midons.
Midons: …
Yo: Midons.
Midons: …
Yo: ¿Mii—dons?
Midons: …
Yo: Midons, ¿me hablas?
Midons: …
Yo: Midoons, ¿qué pasa, no me hablas? Es que si no me respondes a la pregunta no sé si me hablas o no.
Midons: (carcajadas, carcajadas, carcajadas)

Pues nada, ya se me ha(n) bajado y me he quedado a gusto.
Las ganas, claro.

Hasta más leer.

lunes, 14 de mayo de 2012

Cuarenta y tres

Hoy ha sido uno de esos días en los que me sentía más inseguro. Que temes decir algo y cagarla. 

Hoy a las 18:30 tenía hora con el radiólogo para hacerme esa radiografía tan importante. Justo hace dos horas (teniendo en cuenta que son las 20:55), que me llamó la radióloga a la cabina A.
Era una mujer de avanzada edad con pelo canoso y semblante despectivo. Tan fría como seca, me hizo tumbarme en la máquina para someterme a la prueba, que fue rápida, dentro de lo que cabe. No llegó a diez minutos.
Cuando estaba saliendo, me dijo:
- Espera diez minutos fuera. Si no te digo nada, te vas.
Lo normal hubiese sido que me avisara ella. No iba a estar allí esperando como un gilipollas mucho tiempo. Por sorprendente que fuese, tenía vida. Y la tengo.
Estuve esperando. No durante mucho tiempo. Se dignó a salir y decirme:
- Te puedes marchar.

PD: Cada día, tengo más presentimiento de que acabaré en el quirófano.

domingo, 13 de mayo de 2012

Cuarenta y dos

Ahora estoy en el Xanadú con Midons, un lugar paradisíaco donde puedes comprar, gastarte el dinero y salir de allí con el poder adquisitivo de un mendigo. O, como estamos haciendo nosotros, disfrutar gratuitamente de los servicios de un ordenador Apple. Están cojonudos, cuando seamos ricos compraremos uno. Pero en lo que tardemos en serlo, seguiremos gorroneando en el Xanadú.

Entrando en este lugar taaan grande (porque es grande), surge una conversación pintoresca que nos ha hecho descojonarnos a los dos, y a la pareja que estaba delante les ha mosqueado.

Primero hemos estado hablando sobre nuestros profesores, pero esta conversación ha desembocado en nuestro queridísimo presidente.

Midons: La derecha está en contra de los homosexuales y como ellos son un grupo muy extenso... Pues ya sabes el dicho: "si no puedes derrotar a tu enemigo, únete a él".
Yo: O sea, que Rajoy se ha hecho maricón.
Midons: Evidentemente. 
Midons y yo: (Carcajadas, carcajadas, carcajadas)

La pareja de delante, sin embargo, no simpatizaba con nosotros porque a Midons no se le pasó inadvertida la mirada de asco que nos lanzó la mujer que tenía cierto parecido a la Rubia Demoníaca. 

Mucha gracia y mucha importancia tuvo esto como para merecerse una entrada.
Ahora Midons y yo seguiremos con nuestro trayecto en las profundidades del Xanadú (sin comprar nada).

Cuarenta y uno

La realidad saca lo peor de nosotros. O produce asma como dice una amiga. Cualquier estímulo es perceptiblemente agobiante. 
Agobio es querer quitarte algo que no puedes resolver.
Y es fácil. 
Hay muchas cosas que me agobian. Y quiero quitármelas. Pero si me las quitara sería como aquellos a los que ahora odio. Y eso, sería muy fácil. 

Cuarenta

Qué panorama.

Mañana me someteré a una radiografía en el dedo gordo del pie por el tema de una uñita. Fue contado en una de mis anteriores entradas.
Por lo visto, mi uña está creciendo de mala manera, ya que no lo hace por donde tiene que hacerlo. Esta radiografía ayudará a ver si está dañando el hueso o si su crecimiento no lo altera.
En caso de lo primero, me llevarán a un quirófano donde me practicarán la intervención para corregir el defecto.
En caso de lo segundo, ni puta idea.

Pero bueno, nunca he tenido miedo a un quirófano. Básicamente porque nunca he entrado en uno. Pero debe ser bonito dedicarse a eso, y le tengo especial interés.

Aunque lo de mi pie no deja de ser un problema. Grave.

Ayer fui al médico que me dijo que me tendría que hacer una radiografía. No era la borde prehistórica de la otra vez. Era una chica joven, y simpática. Me gustaba más. Pero ¡lo que me dijo no!

Joder. Contaré las últimas noticias según vayan ocurriendo.
¡Deseadme suerte!

PD: Ay Midons, que ya somos dos enfermitos.