miércoles, 20 de junio de 2012

Setenta y cuatro

Hoy ha sido un día movido, también. Haría una entrada de ello, pero he hecho una hoy en clase de informática que explica todo. Aquí la muestro:

-Estamos en el aula de informática. Ahora, los que han suspendido la asignatura, están haciendo el examen final, o de recuperación. Los que no, estamos en el ordenador. Se supone que los llamados "aprobados" podíamos hacer lo que quisiéramos en este cacharro. Todo, menos Tuenti, Facebook, y demás redes sociales. Peero...
¡¡¡NO VA INTERNET!!!
Joder, voy a mataros...Yo que iba a escribir una entrada en esta hora... Y mandar mensajes por Tuenti a la gente... JO. Sí, lo iba a hacer a pesar de que no se puede. Soy un pecador.
¿Se puede saber...
...qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago? Qué hago? ¿Qué hago?
Midons está a mi lado, dormida. Está soñando con un país lleno de injusticias. Le gusta... Sí, le gusta. Está sonriendo.
Arnaxela está al lado de ella. Para imitar a su amiga, ha decidido dormir también. Ah no, me equivocaba. Solo ha sido hasta leer esto.
Nothing está al fondo, en frente de nosotros. ¿Que qué hace? Escuchar One Direction
Los demás gritan, la profesora calla asustada por lo que le podamos hacer. Lo cierto es que no me aburro.
¡Oh malditos dioses! "Crearon" la Tierra y después se jubilaron. Midons ha despertado y comienza también su escritura.

Cambiando de tema... ¡¡¡HE APROBADO PLÁSTICA!!! No me lo he podido creer pero cuando dio el examen, solo había dos ejercicios. Uno, método del arquitecto (sabía hacerlo) y dos, creo que se llama sistema diédrico (me lo enseñó Arnaxela). La verdad es que me ha ido muy, muy bien. Se lo agradezco. 
Por Dios... He aprobado. ¡Tal gozo es el protagonista de las fiestas en mi mente!
Midons sigue enfrascada en su escrito. Y no me habla. Dice que no quiere hablar y que quiere estar en silencio. Lo veo en su mirada, es su rostro, y obviamente, lo leo en su entrada.
Si tuviera Internet... Escribiría esta entrada en el Blog, y la publicaría en este mismo momento. Pero el Internet.. Está colapsado.-

Como veis, ahora publico mi entrada. 2x1, dos entradas en una. No os podréis quejar...

martes, 19 de junio de 2012

Setenta y tres

Ya llegaron los resultados de la analítica que me hice hace exactamente siete días, una semana. Han sido rápidos.
En ella... En ella... Todo está... bien. Está todo perfecto. La coagulación está bien, ya que si fuese mal, no podría operarme, y si no me opero, no puedo ir a la playa. Y yo no puedo vivir sin ver mar al menos una vez al año. Lo necesito para estar cuerdo. Si no, ya habría sido uno de esos alumnos que entran con una metralleta y se cargan a quince compañeros y a cuatro profesores. 
Me he imaginado en esa situación, no lo dudéis. Sin mar, me muero.
El caso es que todo perfecto. No habrá riesgos de no oler el agua salada. Me encanta.

Ahora, me voy con Arnaxela, la única opción hecha carne, de que apruebe plástica. Pero ya de sí es bastante simpática y amable al ayudarme sin pedir nada a cambio. En breve, quedaremos.

PD: Gracias.

lunes, 18 de junio de 2012

Setenta y dos

Madre mía... Tengo pánico. No quiero ir a clases particulares. No quiero.
Tengo miedo. Y lo peor es que no estaré solo. Ay por Dios. No quiero, tengo miedo, estoy tembloroso, me domina el nerviosismo y me invade la tensión. No quiero.
El caso es que me ayudará, pero me da miedo. No quiero. El ver Aquí no hay quien viva no mejora la situación, por supuesto que no. Pero... ¿cómo he llegado a esto? Ir a clases particulares de plástica para aprobar un puto examen del que no me entero ni aunque me lo explique la troglodita de mi profesora de plástica. Cómo la odio...
Pero tendré que aprobar. Joder. Mi cerebro no me permite escribir entradas de otros temas cruciales por esto, que a ojos externos no vale nada. Pero es tema importante, sí, sí...

Me late muy rápido el corazón... No quiero ir... Con lo tranquilo que estoy yo en casa estudiando física... Bueno, tranquilo... Normal... Ay... No quiero... Joder...
¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago?

PD: Se ruega a los señores lectores que, en forma de comentario, expresen algunas formas de evitar las clases particulares y aprobar plástica. Por favor, háganlo rápido.

domingo, 17 de junio de 2012

Setenta y uno

He decidido que no voy a estudiar. No voy a hacer Bachillerato ni menos ir a la Universidad. 
No me gusta estudiar, no me gusta. Y son las asignaturas malas las que pesan más que las buenas. Y eso me agota mucho. No me gustan las matemáticas, ni la química, ni plástica. Sí me gusta la biología, sociales...
Ahora estoy dudando. El escribir me está haciendo pensar. 
Adoro pensar pero odio estudiar lo que no me gusta. No lo aguanto. No pueden pedirme que me aprenda de nuevo el libro que hemos dado durante el curso porque tenemos el examen final. Bueno, poder pueden. Pero me jode, y no poco. Es verdad que no es nuevo del todo, y que me suenan muchas cosas, pero no es lo mismo estudiar un tema que doce.
Y encima plástica... ¡Ay plástica...! No se si odio más la asignatura o la profesora. Una persona cercana dice: "Hay que saber criticarse a uno mismo antes de saber criticar a los demás."
Y tiene mucha razón, pero yo reconozco que no es fácil convivir conmigo. A todos los que me rodean (bueno, a algunos) los tendrían que canonizar.
Pero es que plástica es mi Talón de Aquiles por excelencia. Pero me la acabaré sacando.
Mi madre me ha aconsejado que acuda a mi vecina, que es licenciada en Dirección de Empresas y que da clases a chavales de ESO y Bachillerato, ayudándoles a reforzar y a aumentar sus calificaciones. Al principio no estaba muy convencido, ni lo estoy, pero si ese es el único camino para aprobar Plástica...
Oh, qué coño. Lo tendré que hacer.

Setenta

Mi cumpleaños

Mi cumpleaños este año ha sido... ha sido. No ha habido nada importante, nada que mereciera un punto de atención, nada que mereciera un ¡Oh!. No ha sido un cumpleaños que hubiera sido contado por Ana Obregón. pero ha sido mi cumpleaños.
Marcado por las típicas llamadas odiosas de: ¡Qúe grande estás ya!, ¡Hala, ya te estás haciendo todo un hombre! o ¿Cuantos cumples, quince o dieciséis? (Yo: Quince).
Pero ha habido una frase original de este año: ¡No crezcas más, que ya nos estás haciendo parecer más bajitos a todos!
Un cumpleaños marcado por los exámenes finales de Lengua, Inglés y Biología.
Marcado por buenas noticias, y alguna que otra mala.
Marcado por un disturbio, discusión.
No me molesto, solo me altero. Pero enseguida se me pasa. Tengo que madurar las ideas. 
Marcado por la llegada a mi casa y la sonrisa de mi hermana cantando "Cumpleaños Feliiz" mientras me daba la bolsa que contenía mi regalo. Una camiseta y un pantalón (Oh, c´est super!). La ropa no es un regalo que acierte mucho tratándose de mí, pero lo acepto con gusto. Ahora, porque habría que verme hace tres años. 
Marcado por un billete de mi madre y un: Cómprate lo que quieras.
Marcado por una salida, que al final no fue.
Marcado por unas compras en el nuevo Mercadona de Móstoles y una visita a la gasolinera para rellenar el depósito del coche de mi hermana. Sí, se lo dieron el jueves. Para mí, ese es el mejor regalo.
Marcado por una cena en un chino, que corría a mi cuenta, ahora mi bolsillo no es algo agradable de mirar. Bueno, ni antes ni ahora.
Marcado por un cúmulo de sucesos, y del murmullo de una persona que no estaba, pero que susurraba mi nombre en el aire. 
Marcado, cómo no, por la felicitación de alumnos y algunos profesores. Los que me querían claro, porque la Rubia Demoníaca ni se me acercó.
Ha estado marcado.

Hoy. día después, lo celebro con mi familia. Me pedían que les enseñara todo, y que encendiera el ordenador para que pudieran ver el programa en repetición, de cuando mi prima, a la que odio, salió en la televisión en un programa. Esto es, Midons, el secreto que no quería revelarte. Lo peor es que no sale de pasada, sino que ocupa medio programa. Es algo de lo que no me siento orgulloso.
Ahora ellos están con la copilla de después, mientras yo escribo esta entrada, en medio de una profunda sensación que no alcanzo a nombrar.