viernes, 15 de junio de 2012

Sesenta y nueve

Qué bien me han salido los exámenes. Encima de ser mi décimoquinto aniversario de nacimiento, los exámenes han ido a mi favor. 

Lengua ha sido el primero. Lo más fuerte es que después de estar dos tardes con Juan Ruiz Arcipreste de Hita, Gonzalo de Berceo, San Juan de la Cruz y Fray Luis de León... ¡No ha entrado NADA de teoría! Yo pensé que era broma cuando:

Yo: Pues... No he estudiado nada.
Innes: Bueno, no hace falta.

Inglés era un poquito rebuscado, pero la profesora es digna de odiar. Da un gusto odiarla.... 
Y biología... El tema de la sexualidad. No hace falta decir más.

Y ahora... con Midons.

miércoles, 13 de junio de 2012

Sesenta y ocho

Ayer, estuve hablando por Whatsapp con un amigo del pueblo, de gran confianza, quizá un poco fantasma, pero muy buena gente. Me informaba de que él, en su tiempo libre, escribe prosa y verso en forma de rap. Por supuesto, su Blackberry está inundada de canciones de Nach, Porta y otros. 
Hablando yo con él, me suelta:

Amigo: Oye, te voy a mandar mis textos para que me des una opinión. Como eres de Letras y tal...

Sorpresa monumental por parte mía. Es verdad que cuando estamos allí a 300 kilómetros de distancia de mi hogar, la madre de otro amigo me pidió que si podía ayudar a su hijo con el análisis sintáctico de las frases de Lengua, petición a la que accedí. No se si lo hice tan bien como sabía. Pero él... él... ¿él que sabe si soy de Letras o de Ciencias? ¿Cómo sabe que prefiero un soneto de Garcilaso a una fórmula de energía cinética? No suelo hablar de lo que quiero ser en su presencia, pero él, lo hace como si nada...
Si es que no me lo explico. Y tampoco me explico cómo lo pudo soltar de esa manera. Llego a ser de Ciencias y le monto tal espectáculo... Aunque plástica, como todo el mundo sabe, me frena (cada vez menos, no te preocupes).
El caso es que le dije:

Yo: Sí, soy de Letras. Jajajaja... Bueno, pues mándamelo por correo o por privado del Tuenti.
Amigo: Por privado mejor...

El caso es que lo hizo minutos después de la conversación. El mensaje parecía cifrado, pues estaba tan poblado del faltas de ortografía y de abreviaciones, que hubiese sido todo un reto para un filólogo hispánico poder descifrarlo.
Incluiría el mensaje en esta entrada, ya que el chico escribe bien, con sus metáforas bien colocadas y sus comparaciones que dan que pensar... No quiero robarle el papel a cierta mujer con este acto correctivo.
Solo pondré esta frase: 
"Y dicen que un día, se vio al amor sonreír, al humor llorar, al enfado ofrecer y a la alegría reventar..."
Se le da bien, por qué no. Aunque es de Ciencias. 

Amigo: ¿Lo has leído ya?
Yo: Sí, sí. Te mando algunas correcciones... ¡Me ha costado descifrarlo, eh! Jaja. Pero está bien, muy bien.

El caso es que estas dos últimas frases acaban de ser escritas hace media hora, con su correspondientes respuestas. 

martes, 12 de junio de 2012

Sesenta y siete

Se confirman mis sospechas. Plástica aparecerá en mi boletín de la siguiente manera:

Educación Plástica y Visual   - Insuficiente - 4 

Razón: mi profesora de Plástica es *****, ****, ******… Cómo la odio. Antes pensaba que detrás de esa profesora igual podría haber una persona agradable, pero después de esto y de cómo me trató ayer no quiero volver a mirarla a la cara. No de vergüenza, sino de que “la agarraría y… La rabia tendría mayoría absoluta en mi cuerpo, como el PP en España”.
Una de las cosas por las que quiero irme a Ciencias (probablemente la principal) es por no volver a dar clase con esa mujer. Pero he de reconocer que me gustan más las letras y, después de la charla que mantuve con Innes, cada vez hay más posibilidades de un cambio de itinerario (Midons, que me puedes tener dándote la lata en Francés).
Al irme por Letras me ahorraría: Tecnología, me aburre y lo odio; Física y Química, lo aborrezco; y Matemáticas tipo B (las difíciles). La única asignatura que echaría de menos sería Biología, que trata de temas anatómicos que me gustan. ¡Qué dilema!

Al irme a Letras ganaría: Latín, que a mí parecer no sirve para mucho, pero bueno, es cultura; Francés, que lo llevo dando desde 1º de la ESO y no me gustaría perder todo lo aprendido; y Matemáticas fáciles. ¡Pero tengo Plástica! Aunque, según Midons, es más dibujo artístico que técnico. Así que contaría con mi hermana para que me hiciera las láminas (algunas). ¡Qué dilema! 

lunes, 11 de junio de 2012

Sesenta y seis

Mañana me hacen la analítica en la que me mirarán la coagulación para determinar si seré operado o no. 

Cosas buenas: 
  • Faltaré a matemáticas, la primera hora. 
  • Después de la analítica, me iré a casa de Midons, a pasar la mañana con ella.
  • A continuación, comeremos algo.

Cosas malas: 

  • Tengo que madrugar igual. Me lo hacen a las 08:45. 
  • Me pierdo la excursión de gimnasia de piragüismo y orientación. Importante, ya que el hijo de **** del profesor de gimnasia dice que entrará parte en el examen(¿desde cuando hay examen de gimnasia?) , y los que no vayan, pues que se jodan.
Así a ojo las cosas están bastante equilibradas, pero las buenas son buenas, y las malas, malas.

Sesenta y cinco

Me estoy despertando. Me duele levemente el cuerpo.
Estoy aletargado, aturdido por la marihuana. Mi cerebro está inundado y anulado por el vodka barato. 
Me estoy mareando, mucho. Voy a esnifar cocaína.
Puff, mucho mejor.
Oh me duele la cabeza. Me voy a tomar la última pastilla que me queda. No se si es ibuprofeno o alguna droga en cápsula de las que me consigue mi amigo.
Me la tomo con un chupito de ron, pues ya se me ha acabado el vodka. Vaya mierda. 
Quiero tomar más. Me es necesario un poco más de todo.
Cuando lo consumo me siento menos yo y eso me encanta. Mi vida no es como yo desearía.
Me levanto y me quito la camiseta estrecha que me provoca la ansiedad y el calor asfixiante. Voy a la cocina, desesperado, cual pervertido obseso.
En la cocina encuentro de todo, café derramado por el suelo, mis revistas porno encima de la mesa y la nevera abierta. Me permite ver las porquerías que guarda mi frigorífico.
Paso de comer. Solo quiero coca, o algún porro que me quede por los rincones más recónditos de mi piso de 50 metros cuadrados.
Jodida existencia.
Me cuesta respirar y ya no tengo prendas que quitarme. Abro el grifo y bebo todo el agua que puedo sin ahogarme. Me ahogo y toso.
Miro las revistas y no me apetece cogerlas y disfrutarlas, estoy muy raro.
Tengo ansias de llamar al tío que me suministra el género, pero estoy totalmente sin blanca. Mi amigo me invitó la última vez y dejó que me la trajera a mi casa. No puedo fallarle otra vez. 
Estoy demasiado cansado para pensar. Hasta el chico más duro puede ser débil. Qué cosas, eh. Cada vez le cuesta más al aire introducirse en mis pulmones. Pero no creo que sea para tanto. Los efectos se pasan. Quiero tomar droga, me hace sentir más vivo, más hombre. Mi chica me dejaría si dejara de tomarla. Se pensaría que soy uno de esos que se besan entre ellos. Mis amigos me tacharían de lo mismo. Sería la burla del barrio.
No pienso pasar por eso. Prefiero morirme de intoxicación etílica o de sobredosis antes que ser el centro de las miradas de todos. 
Estoy más empanado por cada minuto que pasa, y deseo que me llame ella, solo ella. No puedo parar de pensar en que puse los cuernos a mi chica con ese polvo de una noche. Por eso quiero tomar droga, así pienso en otra cosa, aparte de en la mierda en la que me he convertido y en la que me han hecho los años. 
¿En qué jodido desecho me he convertido? Yo era un buen chico, correcto, inteligente, y mira como he acabado. 
Debería estar peor de lo que estoy. Me lo merezco. 
Me levanto y me dirijo a la terraza de mi piso diminuto. Algo bueno tenía que tener.
Miro. Es alto. Lo suficiente para acabar con todo. Vida de mierda para reputación brillante. ¿En serio? ¿Debo correr el riesgo? He vivido poco, mal y frenéticamente.
Balance negativo.
Cuando se acerca un camión, me tiro.