Hoy ha sido un día… Oui? Qui?
Maitre Pathlein? He hecho gran diversidad de cosas. Entre ellas, acordar
con Midons la hora a la que quedábamos furtivamente. Después de los dos
exámenes que teníamos hoy, claramente. Para empezar: Lengua. Una frase con la
que hubo mucho revuelo fue la de “Llámame de madrugada”. Esta edad es demasiado
dura, aunque hablamos sin conocer la adulta; sobre todo en lo que a pensar de
forma obscena se refiere.
Unas horas más tarde (y unas demasiado duras), ya bajando al examen de
Música, surgió esta conversación:
Yo: ¿Pero por qué me das? (Midons me había pegado en el brazo).
Midons: Porque quiero.
Yo: ¿Y por qué no te vas?
Midons (con una voz dramática e infantil): Porque no tengo amigos…
Ya os imaginaréis la risa que provocó esta “conversación”, duraron
hasta el examen de Música. Examen que por cierto me salió muy bien, impecable,
de puta madre, perfecto (como se define Midons).
Después, en clase de francés, me dio por añadir un poco de sal (en
estas horas estoy irreconocible) y me reí un poco de la Tocaya de Midons (más
conocida como D, la que me acusó de copiar). Estábamos dando el vocabulario de
las novelas, el teatro… Los géneros literarios, vamos. Y ese es su tema
favorito, claro.
Señora Pe: ¿Y a ti D, cuál es tu roman
favorita?
D: ¡Harry Potter!
Yo: ¡FRIKI! ¡QUE ERES UNA FRIKI!
D: No soy una friki, soy una lunática de los libros.
Yo: ¿Qué, qué ha dicho que es…? ¿Una lunática de queé…?
Midons: De los libros.
Yo: ¿Desde cuando Harry Potter es un libro…?
Midons, la clase restante y yo: (carcajadas, carcajadas y carcajadas).
El resto del día ha acabado bien, aunque con un examen de Química para
el martes de dos temas. Midons y yo estamos desquiciados, ¡vamos a morir!
Quitándonos la vida antes, claro, no dejaremos que Ella nos torture.