No sé por qué, ni quise hacerlo, y si me hubiesen dado la oportunidad de que no hubiera sido, habría aceptado.
Hará dos noches, soñé con un hombre, si se le puede llamar así. Un villano. No aparece en cómics, ni en libros, ni en nada que se le parezca, aunque sí en periódicos. Es el villano más real que jamás he tenido la ocasión de "pesadillear". Soñé, cómo no, con el mismísimo Ignacio González.
No miento, aunque me gustaría hacerlo. Me desperté a las 9:46 y no pude volver a dormirme. La pesadilla transcurrió así:
Un día, como otro cualquiera, llegaba a mi instituto, donde voy a hacer enemigos. Bueno, también estudio.
Allí, había un nuevo profesor de matemáticas y tecnología (no sé por qué le imaginé de profesor de esas asignaturas). Era, el único e irrepetible Presidente de la Comunidad de Madrid. Me sorprendía solo a mí, la gente aparentaba o aseguraba no conocerle de nada, pero le conocía perfectamente. No soñé con él dando clase, qué alivio.
Inexplicablemente, llego a casa y le veo. Por lo visto mi madre se había marchado unos días y él se quedaba con mi hermana y conmigo. Atardeciendo, oímos cómo, con un cuchillo de la cocina, rajaba a los peluches que mi hermana tenía en su habitación. decía: "Si no se usan para nada, los rompo."
Aquí reflejo mi masoquismo a la hora de soñar, y la metáfora de los peluches como los recortes de sanidad y las consecuencias de los pacientes. Y quizá, mis ansias de poder.