Perversión la que define a cada uno. Tú quizá mas. Tú quizá menos.
Reconozco que soy perverso, quizá maquiavélico. Y me gusta. Soy bueno si me apetece, pero también puedo ser una persona muy cruel. No bebo sangre, no saco muelas (un homenaje a Innes), no uso la escopeta de balines como si fuera el móvil, no saco corazones con el puño de hierro caliente que escondo debajo de la mano de ser humano patético que tengo... Pero no está mal ser un poco perverso de vez en cuando.
Yo no digo que no haya que ser un buenecito, un correcto, un "hago siempre lo que me dicen los mayores", pero tampoco ser tonto. Un poco de picardía nunca viene mal.
Soy pícaro. ¡Uy, como el Lazarillo!
Pero también soy bueno. También quiero gastarme mis millones en ONGs (si tuviera) me iría con la UNESCO a África (si pudiera) y eliminaría la deuda mundial con la varita de Harry Potter (que robé).
Ahora vengo dándome cuenta, no soy mago. Simplemente malo. Y eso me gusta.
Finjo que me leo el Quijote cuando, en realidad, me leo los resúmenes de Internet (mentira).
Aunque siempre existirá una persona más mala que yo. Una persona que está conmigo todos los días, y a todas las horas posibles. Tengo muy cerca a esa persona con la que comparto un medio del día entero. Sería capaz de sangrar a una persona cuando pudiese con simpatía. Poca. Pero simpatía, hay. Me cae muy bien. Me siento con ella en clase. ES LA MISMÍSIMA MIDONS. En realidad, ella es mi maestra. Nos enseñamos cosas entre nosotros. Pero ambos somos malos.
Y nos va de puta madre. Si es que los buenos van al cielo, y los malos a todas partes. Así puedo elegir.
Bueno, y por obligación, voy a salir de nuevo a ver coches para mi paciente hermana a la que amo y que deseo con todas mis fuerzas que se compre uno. Desde luego, como la homenajeada:
Soy un mártir.
PD: La entrevista realizada hoy ha sido un mundo. Pero me lo he pasado bien con "tantas" ambigüedades.
PD: La entrevista realizada hoy ha sido un mundo. Pero me lo he pasado bien con "tantas" ambigüedades.
La varita de Harry Po(po)tter no es la más poderosa. ¡Yo tengo la vara-bastón de Gandalf, que eso no sólo te quita de pobre, sino que encima te hace rico!
ResponderEliminarY yo no soy mala, soy una chica muy buena, ¿vale? Y si dices lo contrario dejas de existir.
Ah, no. Mala no.
ResponderEliminar¡BRUJAA!