lunes, 18 de junio de 2012

Setenta y dos

Madre mía... Tengo pánico. No quiero ir a clases particulares. No quiero.
Tengo miedo. Y lo peor es que no estaré solo. Ay por Dios. No quiero, tengo miedo, estoy tembloroso, me domina el nerviosismo y me invade la tensión. No quiero.
El caso es que me ayudará, pero me da miedo. No quiero. El ver Aquí no hay quien viva no mejora la situación, por supuesto que no. Pero... ¿cómo he llegado a esto? Ir a clases particulares de plástica para aprobar un puto examen del que no me entero ni aunque me lo explique la troglodita de mi profesora de plástica. Cómo la odio...
Pero tendré que aprobar. Joder. Mi cerebro no me permite escribir entradas de otros temas cruciales por esto, que a ojos externos no vale nada. Pero es tema importante, sí, sí...

Me late muy rápido el corazón... No quiero ir... Con lo tranquilo que estoy yo en casa estudiando física... Bueno, tranquilo... Normal... Ay... No quiero... Joder...
¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago?

PD: Se ruega a los señores lectores que, en forma de comentario, expresen algunas formas de evitar las clases particulares y aprobar plástica. Por favor, háganlo rápido.

3 comentarios:

  1. No es tan terrible ir a clases particulares... Ve a ver en qué te pueden ayudar.
    Lo siento, no se me ocurre nada ingenioso. o_0

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  2. Ve, pero no pagues. Así por lo menos algo de satisfacción tendrás.

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  3. Ya nada. Ahora me voy con otra profesora, que igual entiende más. Igual no, seguro.

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