Mi cumpleaños
Mi cumpleaños este año ha sido... ha sido. No ha habido nada importante, nada que mereciera un punto de atención, nada que mereciera un ¡Oh!. No ha sido un cumpleaños que hubiera sido contado por Ana Obregón. pero ha sido mi cumpleaños.
Marcado por las típicas llamadas odiosas de: ¡Qúe grande estás ya!, ¡Hala, ya te estás haciendo todo un hombre! o ¿Cuantos cumples, quince o dieciséis? (Yo: Quince).
Pero ha habido una frase original de este año: ¡No crezcas más, que ya nos estás haciendo parecer más bajitos a todos!
Un cumpleaños marcado por los exámenes finales de Lengua, Inglés y Biología.
Marcado por buenas noticias, y alguna que otra mala.
Marcado por un disturbio, discusión.
No me molesto, solo me altero. Pero enseguida se me pasa. Tengo que madurar las ideas.
Marcado por la llegada a mi casa y la sonrisa de mi hermana cantando "Cumpleaños Feliiz" mientras me daba la bolsa que contenía mi regalo. Una camiseta y un pantalón (Oh, c´est super!). La ropa no es un regalo que acierte mucho tratándose de mí, pero lo acepto con gusto. Ahora, porque habría que verme hace tres años.
Marcado por un billete de mi madre y un: Cómprate lo que quieras.
Marcado por una salida, que al final no fue.
Marcado por unas compras en el nuevo Mercadona de Móstoles y una visita a la gasolinera para rellenar el depósito del coche de mi hermana. Sí, se lo dieron el jueves. Para mí, ese es el mejor regalo.
Marcado por una cena en un chino, que corría a mi cuenta, ahora mi bolsillo no es algo agradable de mirar. Bueno, ni antes ni ahora.
Marcado por un cúmulo de sucesos, y del murmullo de una persona que no estaba, pero que susurraba mi nombre en el aire.
Marcado, cómo no, por la felicitación de alumnos y algunos profesores. Los que me querían claro, porque la Rubia Demoníaca ni se me acercó.
Ha estado marcado.
Hoy. día después, lo celebro con mi familia. Me pedían que les enseñara todo, y que encendiera el ordenador para que pudieran ver el programa en repetición, de cuando mi prima, a la que odio, salió en la televisión en un programa. Esto es, Midons, el secreto que no quería revelarte. Lo peor es que no sale de pasada, sino que ocupa medio programa. Es algo de lo que no me siento orgulloso.
Ahora ellos están con la copilla de después, mientras yo escribo esta entrada, en medio de una profunda sensación que no alcanzo a nombrar.
Me he impactado con una frase que no voy a repetir.
ResponderEliminarTu mejor regalo es que cada día escribes mejor. Y cada año que pasa, mucho mejor.
ResponderEliminarGracias, Innes. Pero no digas eso, porque me lo voy a acabar creyendo.
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