Otra ocasión en la que Midons y yo formamos parte.
Estábamos hablando por teléfono (y seguimos hablando) preguntándonos y respondiéndonos mutuamente los ejercicios del examen de matemáticas de mañana. Surgió un "divino" hilo de conversación:
Midons: Tienes que averiguar la Y y después la X para que te salga el punto de corte de las dos rectas.
Delac: ¿Por qué?
Midons: Porque lo dice Dios.
Delac: ¿Quién es Dios?
Midons: Yo.
Delac: No, tú no. Tú eres la Virgen. (Risas, risas)
Midons: ¿Y quién es mi San José?
Delac: Don Ciencino, por supuesto. (Risas, risas)
Midons: ¿Y con quién le pongo los cuernos a Don Ciencino?
Delac: Pues con Dios.
Midons: ¿Y quién es Dios?
Delac: Tú.
Midons: No, yo no. ¡Yo soy la Virgen! (Carcajadas)
(...)
Delac: Pues sí que eres una virgen.
Midons: No, yo soy La Virgen. Que mira qué bien me han salido las cosas, que sin haberme tirado a nadie, el niño va y me sale santo.
Como ven, nos gusta mucho estudiar matemáticas.
Ya puedes decir que has visto (y oído) a la Virgen, ¡como Santa Teresa, fíjate! Siéntete orgulloso, no me manifiesto frente a todos. :D
ResponderEliminarOh sí.
ResponderEliminarSi lo pienso más a fondo, ¡hasta resulta que soy un privilegiado!
No te jode la tía santa...
¡Vete a evangelizar a Africa! ¡A aquellos que lo necesiten, no aquí!
Has hecho llorar a la Virgen, ahora saldrá fruto de mis lágrimas el anticristo.
ResponderEliminarY le pondré tu nombre, júm.
Anticristo Delac... Suena bien.
ResponderEliminar¡Qué coño, me gusta!
;)
Por aquí hace falta un poco de disciplina otra vez... Virgencita, virgencita...
ResponderEliminarEs verdad. Nos desviamos del camino del Señor con nuestra indisciplina gratuita.
ResponderEliminar¡Pero pecar sigue molando!
Gracias a Dios.
ResponderEliminarY pensar que ha comentado mientras estábamos en química...
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