lunes, 21 de mayo de 2012

Cincuenta

Otra ocasión en la que Midons y yo formamos parte.
Estábamos hablando por teléfono (y seguimos hablando) preguntándonos y respondiéndonos mutuamente los ejercicios del examen de matemáticas de mañana. Surgió un "divino" hilo de conversación:

Midons: Tienes que averiguar la Y y después la X para que te salga el punto de corte de las dos rectas.
Delac: ¿Por qué?
Midons: Porque lo dice Dios.
Delac: ¿Quién es Dios?
Midons: Yo.
Delac: No, tú no. Tú eres la Virgen. (Risas, risas)
Midons: ¿Y quién es mi San José?
Delac: Don Ciencino, por supuesto. (Risas, risas)
Midons: ¿Y con quién le pongo los cuernos a Don Ciencino?
Delac: Pues con Dios.
Midons: ¿Y quién es Dios?
Delac: Tú.
Midons: No, yo no. ¡Yo soy la Virgen! (Carcajadas)

(...)

Delac: Pues sí que eres una virgen.
Midons: No, yo soy La Virgen. Que mira qué bien me han salido las cosas, que sin haberme tirado a nadie, el niño va y me sale santo.

Como ven, nos gusta mucho estudiar matemáticas. 

8 comentarios:

  1. Ya puedes decir que has visto (y oído) a la Virgen, ¡como Santa Teresa, fíjate! Siéntete orgulloso, no me manifiesto frente a todos. :D

    ResponderEliminar
  2. Oh sí.
    Si lo pienso más a fondo, ¡hasta resulta que soy un privilegiado!
    No te jode la tía santa...
    ¡Vete a evangelizar a Africa! ¡A aquellos que lo necesiten, no aquí!

    ResponderEliminar
  3. Has hecho llorar a la Virgen, ahora saldrá fruto de mis lágrimas el anticristo.
    Y le pondré tu nombre, júm.

    ResponderEliminar
  4. Anticristo Delac... Suena bien.
    ¡Qué coño, me gusta!
    ;)

    ResponderEliminar
  5. Por aquí hace falta un poco de disciplina otra vez... Virgencita, virgencita...

    ResponderEliminar
  6. Es verdad. Nos desviamos del camino del Señor con nuestra indisciplina gratuita.

    ¡Pero pecar sigue molando!

    ResponderEliminar
  7. Y pensar que ha comentado mientras estábamos en química...

    ResponderEliminar