martes, 15 de mayo de 2012

Cuarenta y cuatro

Hola.
Ahora mismo también me encuentro con (mi) Midons. Sí, pasamos todo el día juntos, juntitos, together. Acaba de ocurrir otra de esas situaciones graciosas que han de estar guardadas en mi estuche gris.

Hará media hora que hemos quedado. Aprovechando la ausencia de los padres de Midons, hemos decidido subir a su casa (tensión, tensión) a pasar el rato. Ha venido de la cocina y no me ha hablado, me sentí un poco despreciado, ya que solo me tendió el vaso de agua y ahí que me lo dejó.

Yo: Midons.
Midons: …
Yo: Midons.
Midons: …
Yo: ¿Mii—dons?
Midons: …
Yo: Midons, ¿me hablas?
Midons: …
Yo: Midoons, ¿qué pasa, no me hablas? Es que si no me respondes a la pregunta no sé si me hablas o no.
Midons: (carcajadas, carcajadas, carcajadas)

Pues nada, ya se me ha(n) bajado y me he quedado a gusto.
Las ganas, claro.

Hasta más leer.

3 comentarios:

  1. Dile algo, mujer... No seas cruel. Haces gala de tu nick. :)

    ResponderEliminar
  2. Únicamente estoy cumpliendo mi promesa de torturarle. ¿Quién dijo que todas las torturas fueran físicas?

    ResponderEliminar
  3. Esto irá a más, ¿no?

    Y por las dos partes.

    ResponderEliminar