Ahora estoy en el Xanadú con Midons, un lugar paradisíaco donde puedes comprar, gastarte el dinero y salir de allí con el poder adquisitivo de un mendigo. O, como estamos haciendo nosotros, disfrutar gratuitamente de los servicios de un ordenador Apple. Están cojonudos, cuando seamos ricos compraremos uno. Pero en lo que tardemos en serlo, seguiremos gorroneando en el Xanadú.
Entrando en este lugar taaan grande (porque es grande), surge una conversación pintoresca que nos ha hecho descojonarnos a los dos, y a la pareja que estaba delante les ha mosqueado.
Primero hemos estado hablando sobre nuestros profesores, pero esta conversación ha desembocado en nuestro queridísimo presidente.
Midons: La derecha está en contra de los homosexuales y como ellos son un grupo muy extenso... Pues ya sabes el dicho: "si no puedes derrotar a tu enemigo, únete a él".
Yo: O sea, que Rajoy se ha hecho maricón.
Midons: Evidentemente.
Midons y yo: (Carcajadas, carcajadas, carcajadas)
La pareja de delante, sin embargo, no simpatizaba con nosotros porque a Midons no se le pasó inadvertida la mirada de asco que nos lanzó la mujer que tenía cierto parecido a la Rubia Demoníaca.
Mucha gracia y mucha importancia tuvo esto como para merecerse una entrada.
Ahora Midons y yo seguiremos con nuestro trayecto en las profundidades del Xanadú (sin comprar nada).
Por cierto, la próxima vez me llevas a la manifestación, que ayer me quedé con ganas.
ResponderEliminar¡Queremos protestar! ¡No estamos conformes con este sistema capitalista!
ResponderEliminarYo creo que lo estáis haciendo muy, muy bien.
ResponderEliminarSí, sí, ya protestáis bastante en todas partes, ¿hasta tenéis que ir a la manifestación? Buff... Qué deseos más extraños tenéis. Aunque en este caso me uniría a vosotros. Rajoy y los inmigrantes no se llevan muy bien que digamos.
ResponderEliminarMenos mal que no caíste en Francia, Arnie.
ResponderEliminar¿Y bien por qué? Soy muy cortita, o será la noche...
Querida Midons. Eres cortita y es la noche. Ambas cosas.
ResponderEliminarNunca protestamos lo suficiente, querida Arnaxela. Siempre se podrá más de lo que ya lo hacemos.
ResponderEliminar¡Y no son deseos extraños! ¡Loca!