lunes, 25 de junio de 2012

Setenta y cinco

Hace dos días fue mi primera visita a la piscina municipal. Muchas anécdotas son dignas de entrada. Muchas son dignas de reflexión momentánea. Aquí muestro las primeras:

  1. Mi llegada al nuevo día a las 12:00
  2. Los preparativos para ir a la piscina.
  3. La preparación de un exquisito plato: unos bocadillos.
  4. La recogida de las cosas que se acaban olvidando.
  5. El peso de la bolsa hasta llevarla al maletero del coche.
  6. El viaje en coche.
  7. La búsqueda de aparcamiento durante quince interminables minutos arropados por una temperatura altísima.
  8. El esperado aparcamiento.
  9. La entrada a la piscina.
  10. La búsqueda de sitio.
  11. La extensión de las toallas.
  12. El suelo perimetral a la piscina al rojo vivo.
  13. El agua heladísima.
  14. La Coca-Cola de después.

Me tiraría así todo el día, pero la explicación vendrá en la siguiente entrada. Lo cierto es que no lo pasé mal. Me gustó vivir la experiencia de nuevo.

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