sábado, 28 de abril de 2012

Treinta

Llueve. Está lloviendo. Están cayendo gotas de agua. Se están precipitando pequeñas cantidades de H2O.
De la forma que lo digas, seguirá siendo lluvia.
Cuando llueve me siento menos yo. Porque la lluvia significa recogimiento, pureza. Y eso no me gusta, ni tengo. Cuando llueve, te acuerdas de los pensamientos negativos que han inundado tu vida. Te sientes acorralado. Es lo que me pasa a mí.
Miro por la ventana. Sin abrir ni la de dentro ni la de fuera. Las gotas me tapan la vista al cielo gris apagado y blanco roto. La vista me llega para alcanzar a ver unos pájaros aparentemente negros que sobrevuelan el cielo con el que hacen contraste.
Con la lluvia no me apetece salir. Es como si el cielo me prohibiera ponerme debajo de él. O como si me quisiera proteger de una lluvia ácida inminente. Como si me cuidara.
Pero no me voy a dejar avasallar. Porque así soy.
Esta tarde he salido a dar una vuelta en mitad de la lluvia (sin paraguas), para mostrarme sin miedo. Para decirle a Dios que no solo los católicos salen cuando llueve, en las procesiones. Oui? Qui? ¿Jesucristo?
Porque tanto el Sol como la lluvia son muestras que nos hacen sentir vivos. Porque cuando estás vivo, eres capaz de sentir.
Una y otra vez me repito la frase más famosa de la obra de teatro de hoy: Et maintenat mémé, vous allez nous lire un conte. 
Oui? Qui? Un conte?
Sigo caminando por la calle desierta en busca de "encontrar mi lado lluvioso". No me gustaría encontrarme a nadie conocido. Eso me recuerda a mi "lado soleado", y no es lo que busco. 
Prosigo.
La lluvia agoniza en mitad de una impetuosa y grandiosa salida del Sol, de nuevo. Me introduzco en una calle terciaria, que no llega a secundaria.
El Sol incide sobre mí de frente. ¿Por que será que me siento raro?
Me quedo así en la acera. ¿Por qué me sigo sintiendo raro?
Avanzo. Avanzo hacia el Sol como pensando: "A 40 metros, gire a la derecha y estará en Sol".
¿Estaré encontrando mi lado lluvioso cuando sale el Sol?
¿Por qué?
Que me lo expliquen.
Quizá es eso. Quizá yo también tenga un lado triste, cosa que muchos, ni imaginan que tengo. Yo también puedo ver el lado negativo de la vida en algunas ocasiones. No solo sirvo para hacer gracia ni mirar hacia fuera. También puedo mirar hacia dentro y ordenar la habitación de la casa de mis pensamientos en la Calle Personal.
Porque conmigo también se puede hablar de algo que no dibuje una sonrisa en la cara. Aunque sea una virtud.
Porque ahora soy una persona más completa que se completa más cada día y que culminará en mi muerte. La muerte. 
Me contento con saber que hoy, he aprendido algo por mí mismo.
Estoy volviendo a casa. Enciendo el ordenador y dejo que lo vivido viaje solo hasta las teclas.

2 comentarios: