jueves, 24 de mayo de 2012

Cincuenta y tres

Qué día de mierda.
Hoy era el día de la famosa operación que me iban a hacer. Pues ni me han tocado. Bueno, solo para decirme que era demasiado grave para que me operaran en el centro de salud, así que me mandarían al hospital.
Mi madre pensando en que se había pedido el día que le pertenecía en el trabajo solo por eso.
Y yo pensando... Nada. Viene bien un día de descanso entre semana. 
Así que, cuando sea, será.

5 comentarios: